LA MUDEZ

Calla y sé silencio,
suplicio y gloria de mi desgastado ser.
Es solo en algunas viejas calles,
donde nuestras sombras hablan.
Calla; pero no dejes de ser canción y bruma,
afán y aroma, un brusco placer.
No, no digas nada, pero deja al reflejo
de esa piedra residente en tu mano,
despertarme alguna vez.
Calla porque el humo que soy
te acecha, y la más fuerte fragancia
que desprenden las flores, huele solo a ti.
A mis labios les falta vida sin los tuyos;
pero calla, me llamaran loca por eso.
Misterio de mi misterio, enamorada
de todos los destellos de tu alma vivo,
y del remoto amor que nunca te haré.
Calla tú, y que calle la misma tierra,
mientras yo devoro el aire
que de mi sale y no llega a tu boca.






                                                                          ©Isabel Lojo.
                                   

Comentarios

  1. Ufff... madre mía, Isa, cada vez escribes mejor... es divino! :))

    Miles de besos, preciosa mía!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es todo un honor que tú pienses eso, ya sabes cómo me gustan a mí tus escritos. Muchísimas gracias, guapísima.

      Miles de besos también para ti!! :))

      Eliminar

Publicar un comentario